Escalada en Espiel: Las Cuatro estaciones y más…

Cuando busqué por primera vez “escalada en Espiel” por internet, di con esta vía, las cuatro estaciones, con un largo de 6C de placa mantenida que parecía bastante bonito y pocas reseñas de la vía, desde ese momento me atrajo, pues me encantan las placas, también me intimidaba un poco, no nos vamos a engañar…

El día 29 de Febrero llegamos allí y lo primero que hice fue buscar esa línea en las paredes de la “V” y cuando la vi, me di cuenta de que quería escalarla, ni miedos ni hostias, no en ese momento, no al día siguiente, pero quería escalarla…

Si vas por Espiel, raro será que no veas a Vicente aparecer silencioso, buscando gente, conocida o por conocer, dispuesta a admitirle en sus planes de escalada del día. Él, amablemente, te recomendará las mejores vías, puedes elegir hacerle caso o no, pero él es como una guía andante, o mejor; me atrevería a decir que conoce cada nombre, cada movimiento y cada variante. Ha equipado y reequipado muchas vías allí, también fue quien hizo la guía… Si se lo pides te asegurará profesionalmente, te dejará su cuerda y sus cintas, él permanecerá callado si quieres escalar a vista, o te flasheará con detalle cada movimiento que le pidas. Tiene casi 60 años pero escalará cada vía mejor que tú, más fluido. Igual que vino se marchará silencioso por el camino que tantas veces le ha visto pasar, hasta las lagartijas y los búhos le conocen…

DSC_0028.jpg
El gran Vicente en Cobalto-6C+

Nuestro primer día tuvimos la suerte de dar con él, pues estábamos un poco perdidos ya que aun no teníamos la guía, estábamos reconociendo el terreno. Él nos preguntó que queríamos hacer, nosotros nos dejamos llevar un poco… y creo que acertamos, ya que yo no habría elegido muchas de las vías que hicimos, y otras no habríamos podido hacerlas sin su cuerda de 80 metros. Todas las vías del día fueron cinco estrellas y lo pasamos de diez. Gracias Vicente.

Fuimos al sector la estrella y al sector grado, escalamos unas cuantas vías, largas, plaqueras y bonitas, entre V+ y 7A, roca de calidad y equipamiento excelente.

El segundo día era sábado y había ambientillo, sin llegar a ser Patones o Albarra. Nosotros aun no nos vemos para las cuatro estaciones, pero mirando las paredes y con nuestra recién adquirida guía en el albergue, nos fijamos en una vía de largos con una placa final de 6b+ que nos motiva, encima parecía ideal como preparación para nuestro objetivo y vista desde abajo tenía muy buena pinta, además ese sector estaba vacío y a la sombra.

Mientras, a pocos metros varias cordadas esperaban para hacer san José se pasó a la deportiva y el espolón Torico, las más famosas y repetidas de la zona, y que por eso mismo, no nos motivaban mucho. Por el camino principal no paran de pasar grupos hacia los sectores de vías cortas.

Diana se va corriendo a por el material para reuniones al coche y yo voy subiendo con las dos mochilas a cuestas hasta el pie de vía. Nos encordamos y al lío: primer largo IV+, sin misterio siguiendo la línea de chapas. Segundo largo V (nos pareció quizá V+), un poco más difícil que el anterior. Tercer largo V+ (nos pareció V), similar al anterior, puede que hasta más fácil. Ya situados en una gran repisa bajo la placa del último largo, parece difícil, pues tiene limpios los agarres justos entre el liquen, pero al escalarla nos parece mucho más fácil, como mucho 6A+. Decir que la vía está limpia lo justo y hay bastante liquen y musgo y que espantamos un búho en su nido, informamos a los agentes forestales por medio de escaladores de Andalucía y a los pocos días nos mandaron fotos de la placa que habían colocado para que no se escale la vía en época de cría, gracias. A pesar de todo, de haber asustado a un búho y de haber sido más fácil de lo esperado, nos ha gustado y la hemos disfrutado. Por favor respetar el nido y no escalar de momento.

IMG-20190324-WA0002.jpg
Foto que nos mandó la asociación de escaladores andaluces tras colocar la placa en el pie de vía de “con dos ovarios”6b+ (6A+)

Tras bajar y comer algo, con la calor nos vamos a hacer un poco de deportiva a unas vías muy cortas, un V, un 6B y un 6C,  con calor y al sol , algo pulidos, ya es demasiado y terminan con nosotros…. Por la tarde nos mentalizamos para las cuatro estaciones, que ciertamente nos intimida, y por lo que he leído de ella, parece que no va a ser coser y cantar como ha pasado hoy.

El domingo nos levantamos motivados para la vía, desayunamos en Espiel, preparamos el material, y al ir a arrancar, nos hemos quedado sin batería en el coche…. un paisano nos ayuda amablemente y en cinco minutos estamos arrancados. Sin perder tiempo salimos, aparcamos en la zona de escalada, me bajo, bajo la mochila, voy a sacar a Selva… ¿y Selva? Miro debajo del krashpad que está caído en el asiento, como si fuera a estar ahí aplastada… ¡nos hemos dejado a Selva! ¡No me jodas tío, en que puto momento!

Super asustados nos montamos en el coche y volvemos hacia el pueblo a toda hostia mirando por si hubiera venido corriendo detrás del coche, dejo a Diana en la rotonda para que vaya llamándola, yo subo hasta donde estábamos aparcados, bajo del coche y pregunto a la gente, la han visto, la llamo, doy la vuelta a la manzana recorriendo los lugares que ella conoce, cuando completo la vuelta me dicen que la han visto pasar, nos estamos persiguiendo el uno al otro, me paro, la llamo, por fin aparece, tan asustada como yo…

La muy puta se había salido del coche por la puerta del piloto que yo había dejado abierta cuando salí a pedir ayuda para arrancar el coche… y no nos dimos cuenta, luego al arrancar el coche, como ya habíamos preparado todo 5 minutos antes y estábamos con la cabeza en escalar, no comprobamos que Selva estuviera en su sitio, donde se suponía que debía estar… Al final todo quedó en el susto y una hora y media más tarde estamos de camino a pie de vía.

Aunque la vía no es muy larga la pared es muy vertical e impone.

Igual que ayer, unas cuantas cordadas en el espolón Torico y grupos en los sectores de vías cortas, nosotros estamos solos con la pared. Tras una trepada protegida con una cuerda fija nos encordamos y empiezo a escalar, primer largo 6A, fisura rara y que te coge frío, la roca es un poco peor de lo que habíamos visto por aquí y al no estar muy repetida la vía está un poco sucia y eso tampoco ayuda a ver los pasos. Lo saco sufriendo un poco y le toca a Diana el siguiente, largo de 6B (se le podría poner el + pa mi gusto).

Empieza con una pequeña travesía que sale de la reunión y se adentra en la lisa y vertical placa con un patio impresionante que ya te pone. Chapa la primera bajo la pancita que da grado al largo, lo intenta por la izquierda, cae, es el primer vuelo que aseguro con el reverso y en pared y ¡guau!, vuelve a intentarlo por el mismo sitio y vuelve a caer, así 3 o 4 veces, prueba cosas distintas pero no le convence, la adrenalina se respira en el aire, yo había leído en una reseña que parecía que era por la izquierda, y el chico caía y caía y al final lo sacó por la derecha, así que ya le digo a Diana que se relaje y se olvide de las manos y se centre en subir los pies, va de nuevo y lo saca por la derecha, subiendo pies poco a poco por fin se monta en la pancita donde la pierdo de vista. Subo yo.

El sitio te pone, además sufro terror al ver la chapa de la que ha estado cayendo Diana, a la tuerca le faltan unas pocas vueltas para salirse, solo está roscada la mitad, y la chapa sin presión baila por el esparrago, la aprieto como puedo y sigo, consigo sacar el paso al primer intento un poco in extremis, y la verdad me parece muy técnico, hay que levitar… quizá en aislado sea el paso más difícil de la vía, aunque de segundo siempre parece mas difícil… Después sigo por la placa ya más tumbada pero fina, hasta la reunión y le cuento a Diana lo de la chapa, no se había dado cuenta… La reunión es muy cómoda, por encima, una placa de pequeñas gotas de agua totalmente vertical…y con bastante liquen.

Entre el liquen voy encontrando pequeñas regletas y agujeros para las manos y los pies, pequeñas cuchillitas que no medirán más de media falange, como mucho, lo justo y estratégicamente colocado para proporcionar una bella y técnica escalada, las chapas están puestas con alegría aunque sin pasarse, pero voy relajado y fino, eso si, es mantenida y al final de la placa ya voy hinchado, pero respiro, aprieto el culo y consigo salir por arriba a una repisa, lleno de alegría por esos inmejorables momentos de escalar a vista algo que te parece difícil y te producía dudas, por ese encadene de bellos y fluidos movimientos sobre pequeños huecos en la vertical roca…

Yo pensaba que ya había terminado, que lo que quedaba era fácil pero no, por delante me quedan un par de pancitas que desde abajo parecían más fáciles y no te puedes relajar todavía, hay que trabajárselas… primero un techito con canto y un paso largo de fiarse y luego una placa fina de equilibrio, igual 6A+ o 6B raros y como no está muy limpio, es difícil de leer, en el último resalte para ponerme de pie en la cumbre, oigo a unos senderistas a los que aviso de mi presencia y cuando asomo, empiezan a hacerme fotos, !!!holaaa!!!

Llego asfixiado y exultante, que bonito. Monto reunión y recojo a Diana, que viote… la placa vista desde aquí arriba es más impresionante aún, que bonita, me he enamorado, felicitaciones al aperturista y gracias por el trabajo, además, que no tenga mucha afluencia tiene su encanto…

IMG_20190303_141740.jpg
En la cumbre de la vía las cuatro estaciones y del Pico del Águila, abajo el río Guadiato

 

IMG_20190303_142014.jpg
Con el impresionante último largo debajo

Rapelamos y directos al río, hace mucho calor… Una nueva aventura, llegar entre jaras, esparragueras gigantes, zarzas y encinas, no hay camino y es un poco locura, no parecía tanto visto desde arriba y nos costó mas de esperado… pero al llegar, nos bañamos desnudos y… una siesta 😉 …

Luego caminando por las vías del tren llegamos al albergue donde cenamos algo… Días mágicos, de felicidad plena, aunque había empezado raro el día con lo de la batería y Selva… Que suerte tenemos…

Después de esto y tres días por la zona nos habíamos quedado a gusto, pero como siempre teníamos ganas de escalar, aunque no de apretar, por eso al día siguiente nos fuimos al espolón Torico con todos los cacharros, pero Selva, decidió escaparse nada más bajarnos del coche, ya estamos acostumbrados y hacemos la aproximación mientras la llamamos pero nada, no vuelve, no nos gusta meternos en la pared con ella suelta, ya que nos pasó una vez, que intenta llegar a dónde estamos y se puede enriscar la jodía y al final estoy más pendiente de ella que de escalar…

Hoy no hay nadie en la escuela, vemos a Vicente que llega, le saludamos de lejos, al rato se va. Ya aburridos, llamando y esperando a Selva en el pie de vía hago el primer largo por hacer algo y rapelo, y justo, aparece… y se pone a chispear, por la tarde daban algo de agua y ya nos da pereza volver a meternos en la vía, así que bajamos a la aguja cani que son vías de clásica ya que llevamos los cacharros.

Diana quiere hacer un V, pero se confunde y se mete a un 6A+, yo no dije nada porque pensaba que lo estaba haciendo aposta y le veía más color por ahí, pero al final dejó abandonado un mallón en un spit en un paso de fisura con techo raro, subo yo, aunque no tengo muchas ganas, a ver si recupero el mallón aunque sea, tras un rato de subir y bajar del paso me decido y lo hago, está sucio y 6A+, hmm… Llego a una reunión y me descuelgo, que miedo, viene bien después de la subida de ego tras la vía de ayer, aunque creo que estamos más acostumbrados a esto que a  lo otro, igual porque somos unos mataos, pero como siempre me gusta decir, todo suma…

Al día siguiente le pregunte a Vicente y me dijo que, en la guía, hecha por él, los grados de la vías de clásica que estaban puestos eran viejos y estaban desfasados, ya que esas vías no las hace ni dios, y que seguramente, todas las vías de clásica reseñadas tengan un grado superior al descrito en la guía. Yo me reía por dentro, que gracioso…

Nuestro último día por la zona también daban agua por la tarde, veníamos para dos o tres días y llevamos 5… Nos acercamos al sector grado y aparece Vicente, con su cuerda podemos escalar para calentar dos vías de 40 metros, un 6A y un 6B muy bonitos, luego probamos cobalto, un 6c/+ y Venancio, un 7A que solo pruebo yo y que ya termina por destruirme.

Vicente se va, silencio, está chispeando, aun así, no puedo detener el ansia y las ganas de escalar, me meto en un 6C+ y otro 6C, este último el único que encadeno de ese grado hoy, pero me voy contento pues nunca había escalado tantas vías “duras”, para mi claro, y eso que encima ya estaba cansado y sin yemas antes de empezar la jornada, parece que vamos progresando, aunque lento, a mi ritmo…

Diana se va hacia el coche, me quedo un rato más yo solo disfrutando de este sitio tan mágico, han sido 5 días magníficos, gracias…

Mientras vuelvo al coche ya oscureciendo, de lejos se oye el ulular de un búho, me gusta pensar que es aquel al que asusté en su nido y se despide de nosotros. Sin él, este sitio no sería el mismo, no tendría el mismo encanto, por favor, respetarle.

Alfonso Fernández, mayo de 2019.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s