BOULDER VALDEÓN, historia e información.

El Valle de Valdeón es un lugar sobrecogedor, de los más impresionantes que nunca he conocido, llegué hace 4 años y me enamoré al instante.

Nada más llegar, a un bloquero empedernido como yo por aquel entonces, lo primero que le llamó la atención, fueron las grandes piedras que conformaban la gran Pedrera sobre Cordiñanes. Pensé que ahí se tenía que poder escalar si o si, y me extrañaba que nadie hubiera hecho nunca bloque en dicha pedrera, parecía ideal…

Más tarde descubrí que no era así y mis sospechas eran ciertas, sí que se había escalado… Según he ido descubriendo, hace 20 años más o menos, se escalaron unas 40 líneas o más, algunas de las más evidentes y cercanas al pueblo, pero como no se hicieron croquis ni se pusieron nombres que se sepa, se perdió en el tiempo…

Indagando poco a poco he ido escuchando las historias de diferentes personas que escalaron allí e hicieron ya algún bloque cinco estrellas como, por ejemplo, la placa TOMA (aka nervios de acero), FA a cargo de Ignacio Sandoval. Y otras tantas líneas, sobre todo en los sectores actualmente conocidos como Antena, Nido de Águilas y la Rienda, realizadas principalmente por diversos escaladores asturianos y de León.

No voy a entrar aquí en más detalles, aunque si me gustaría hacerlo más adelante, no sé cuando, pues el instinto me dice que aún me quedan secretos por descubrir. Por eso invito a pronunciarse si alguien sabe y quiere contar algo, estaré encantado en invitarle a una cerveza o un café y escuchar su historia.

Actualmente no ha venido mucha gente por aquí a escalar, aunque si es cierto que cada vez se animan más. Al principio puede no parecer gran cosa, a mí me daba esa sensación, sé que no es la mejor zona del mundo, pues tiene contras y limitaciones, pero en este tiempo, el Valle se ha ido salpicando de sectores y hemos comprobado la variedad y calidad de las líneas que hay, cada día seguimos sorprendiéndonos y enamorándonos más aún si cabe de este mágico lugar y seguimos abriendo nuevos bloques, elaborando y modificando croquis… Y lo que nos queda…

La zona ya va cogiendo forma, cuando esté más definido todo ya pensaremos que hacer, de momento, creemos que la difusión masiva y gratuita de los croquis no es la mejor opción para una zona ubicada en un ecosistema tan rico y susceptible, por eso hemos optado por no publicar los croquis en la web, pero si os interesa y queréis información sobre el boulder en Valdeón preguntar en Caín en el Albergue el Diablo de la Peña, donde podréis ver algunos croquis que hemos hecho de algunos de los sectores que hay por el valle, si no tenéis demasiadas expectativas, creo que os soprenderá…

Actualmente hay más de 500 líneas abiertas divididas en varias zonas, predomina la placa y los bloques fáciles, pero hay un poco de todo, últimamente cada vez hay más bloques “duros”. Además, hay diferentes ubicaciones y orientaciones para elegir según la climatología y la estación del año, lo que sumado al microclima que tenemos en Valdeón,  lo convierte en una buena opción para el verano… Hay dificultades encadenadas hasta 7B, multitud de proyectos aún por hacer y muchos aún por imaginar… Eso sí hace falta paciencia y trabajo, y patear mucho.

La roca es caliza noble gris, a veces blanca, típica de picos, aunque a veces puede ser más azulada, rosada o anaranjada y amarilla, por lo general difícil de escalar a vista, predominando la escalada técnica y de fuerza de dedos. Las caídas no siempre son buenas y los accesos no siempre son fáciles, esto es Picos.  Hay sectores en los que prácticamente aparcas y a escalar, otros en los que tienes que andar 5 o 10 minutos y otros en los que un poquito más… Depende del sector pueden caer rocas, o que haya pulgas y garrapatas, puede romperse de un año para otro o que haga falta una nueva limpieza, que esté inundado o nevado, que en invierno se pueda escalar y en verano este rodeado de plantas, que tras muchas lluvias la roca filtre y algunos cantos estén mojados, puede que no encontremos un bloque, que se nos meta la niebla…. pero da para unas cuantas buenas jornadas de bloque dependiendo de lo que busques…

El Valle de Valdeón se encuentra dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa, por eso vi necesario poner en conocimiento del parque y del ayuntamiento la actividad que estábamos realizando, el año 2018 mantuve conversaciones con los guardas y técnicos para ver si había algún problema con la práctica de esta modalidad de escalada, de momento no hay muchos problemas para hacer boulder en la mayoría de sectores, pero os recuerdo que estamos en parque nacional y eso podría cambiar muy rápido si el comportamiento de los escaladores no es el adecuado..

Por favor, respetar este sitio más que si fuera vuestra casa, cuidarlo como el paraíso que es, no lo estropeéis con basuras, gritos y demás cosas que aquí sobran. Por favor.
Pd: Sé que muchos no estarán de acuerdo con mi opinión al respecto, pero lo que no se puede negar es que los escaladores, como todos los usuarios del monte, causamos un impacto sobre el medio, algunos más y otros menos, algunos positivo y algunos negativo. Cada vez somos más y no todos nos comportamos adecuadamente, la mayoría de las veces causamos daño sin darnos cuenta y por ignorancia, pero eso no es escusa y es por eso que cada vez se cierran más sectores y hasta se prohíbe escalar en escuelas enteras…

Una de las cosas más bellas e importantes de la escalada es, para mí y para la mayoría de los escaladores que conozco, el poder practicarla en el medio natural y poder disfrutar de ese medio en todo su esplendor, con su vegetación y animales correspondientes, con su silencio y soledad… Eso que cada vez se encuentra menos en algunas escuelas y sectores, y por suerte o por desgracia, suele ser que esos sitios tan bellos donde escalamos, también son muy importantes para que vivan otros seres,  si no aprendemos a convivir, es normal que se les proteja de nosotros.

Por ejemplo, recuerdo un día escalando en Cordiñanes, yo solo, como casi todos los días. Por el centro del sector la rienda veo una familia de jabalís que avanzan tranquilamente, al trote, cruzan el sector y también el sector nido de águilas y siguen su camino por el bosque de avellanos, donde ya los pierdo de vista.

Fue un momento mágico difícil de describir con palabras, un ejemplo de la pureza de este lugar… Y cuando no son unos jabalís o unos corzos, es el ulular de una lechuza, o el vuelo de un alimoche rozándonos las cabezas, el sonido de la berrea o una garduña que cruza entre rocas con un ratón en la boca. O simplemente la luz de cada atardecer iluminando la hierba y las flores… Muchos factores que me hacen darme cuenta de que practicar boulder aquí es mucho más que unos pocos movimientos en la roca con un número en un papel, y me dolería mucho que, por algún casual, por culpa de los escaladores, esas cosas mágicas que suceden aquí dejarán de suceder en el futuro.

Creo que evitar la masificación de los sitios de moda debe ser primordial para preservar nuestro deporte y esos lugares donde lo practicamos, y será por roca joder…

Respeto y Diversidad.

Alfonso Fernández, Julio de 2019

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